"Tres calas en Alicante para que
tu mente viaje muy lejos"

Eugenio Viñas,
Periodista. Redactor jefe de Cultura en Valencia Plaza.
@eugeniovinas

La comunicación masiva en torno a los polos turísticos de Alicante ha servido de pantalla para que, desde hace décadas, hayan quedado en segundo plano las auténticas joyas naturales de sus costas: las calas. Si planear un viaje a Ibiza, Formentera o Menorca nos invita a buscar automáticamente estos rincones de mar, hacerlo por la provincia del sur de la Comunitat no debería ser distinto.

Las calas tienen un poder único para transportarnos muy lejos, pero situadas a un paso de las grandes ciudades turísticas (y sus servicios). Son las heroicas supervivientes de la masificación constructiva en la costa valenciana, deidades naturales a salvo del ladrillo gracias a su compleja orografía. De hecho, si algo las distingue es su difícil acceso, lo que puede parecer una barrera de partida para disfrutarlas y que nos parece un precio de lo más asequible una vez que sumergimos la cabeza en sus aguas cristalinas.

Y, aunque en Alicante hay para elegir (El Portet en Moraira, del Xarco en Vila-joiosa, del Capitán y la Mosca en Orihuela o Ferris en Torrevieja…), las siguientes son las tres imprescindibles para desconectarse de cualquier actividad cotidiana.

Para los aventureros: Vila-joiosa y su Racó del Conill

Los municipios del entorno de Benidorm han ido asumiendo a ese tipo de vecino o visitante con el mismo hambre de mar que los de la gran urbe turística pero con cierta necesidad de paz. Así pues, es curioso ver las pequeñas y a su vez grandes distancias entre los mares que rodean al icono de los rascacielos y el turismo low cost y sorprenderse de como, a tan solo unos minutos, podemos encontrar calas -silencio, fauna marina y experiencia natural- que no podríamos imaginar.

Ya hemos citado la Cala del Xarco y podríamos hablar de la Caleta, pero el acceso a todas ellas en la Vila-joiosa solo es apto para los más intrépidos. Para aquellos que quieran perderse -por completo- y disfrutar de un rincón de mar en exclusiva, basta con googlear esos tres nombres y dedicarse a desvirtualizarlos. Si por el contrario se busca una cala algo menos solitaria -aunque lo es y mucho durante casi todo el año- lo ideal es su Racó del Conill, también conocido como Cala Fonda.

Acceso: desde la N-332, siguiendo las indicaciones hasta la Punta Plana y luego continuando el acceso a pie por la costa acantilada.
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Para toda la familia: Xàbia y su Granadella

Pero las calas no son ‘un servicio exclusivo’ que la naturaleza brinda a los más aventureros. Algunos casos en la provincia de Alicante se balancean entre dos aguas: la de la playa turística y la del mordisco de mar de aguas imposibles. Es el caso de la centenaria población de Xàbia, una de las más culturales y singulares de toda España.

Su historia de conquistas y vaivenes por la posición estratégica de sus tierras forzó la construcción de una fortaleza en uno de sus puntos más altos. La citada construcción se llamó Granadella y la pacífica cala que se sitúa a sus pies ha adoptado el mismo nombre. Considerada la mejor playa de la Comunitat durante años, su única amenaza es la masificación durante algunos fines de semana de julio y agosto. El resto del año, es un paraíso y uno de los lugares más accesibles para hacer 'snorkel' con toda la familia (incluso, con un potente servicio de restauración).

Acceso: a 2 kilómetros del Cabo de la Nao, por la carretera (CV-7420).
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Para los que necesitan más: Benitaxell y su cala del Moraig

Con el ánimo de ofrecer una tercera vía, la propuesta del Moraig en Benitaxell amplía la percepción visual y sensorial sobre la escapada a una cala. En este caso, la principal peculiaridad está en su entorno, mucho más amplio como margen playa y con una naturaleza diversa en sus formas agrestes más próximas, en su arena y en la confluencia de agua dulce y salada en un solo espacio.

De hecho, muy al estilo de las calas al norte de las provincias de Castellón o Girona, en Benitaxell la cala del Moraig alberga la Cova dels Arcs. Esta genialidad de roca y mar sirve para confluir las aguas dulces y saladas del lugar, pero también su fauna y fomentar un paseo a nado con cambios térmicos. No es una exageración si aproximamos la experiencia a la de un balneario natural, por lo que esta tercera cala combina río, mar, montaña, arena, roca y mucha tranquilidad.

Acceso: pertenece a la pedanía Cumbres del Sol de Benitaxell, por lo que hay que llegar a este lugar a través de la N-332. Aunque el acceso a la propia cala está señalizado, su acceso final es a pie.
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